Escrito de la Madre de Wuilly Arteaga:

Foto: Leo Alvarez. https://www.instagram.com/p/BUfzcLVjv4u/?taken-by=oelzer

“Después de horas de espera en el Destacamento de la GNB 433 tratando de obtener algún resultado positivo que llevara a la liberación de WUILLY, me tocó desplazarme hasta el CICPC con Alfredo Romero, su abogado y otro compañero, a quien por respeto y por medidas de seguridad no mencionaré. Al llegar allí, automáticamente fui su madre, sin que hubiera dudas. Nos permitieron el acceso…pero allí me derrumbé. En instantes mi mundo se volteó al revés, ante su cuerpo diminuto, su voz entrecortada, su cabello quemado, sus ropas ensangrentadas, rotas y sucias y su rostro desfigurado. Sólo alcanzó a pronunciar en voz muy trémula: “QUE VERGUENZA QUE TENGAN QUE VERME EN ESTE ESTADO”.

Y su figura se me volvió de nuevo ese gigante muchacho, valiente y orgulloso patriota, pacifista de naturaleza, sensible, de alma sencilla y de verbo fácil. Su espíritu indomable se vistió de gloria porque sus heridas sanarán y su música volverá a sonar. Mañana este luchador inédito será presentado a tribunales de control, en el Palacio de Justicia. Desconocemos cuáles serán los cargos que le imputará el Ministerio Público en manos de sus Fiscales, pudiera ser Terrorismo, Detentación de Armas, Alteración del Orden Público, sí, tal vez todo eso lo pueda producir un violín.”

Evelyn de Arteaga

De Laureano Márquez

EFE/Miguel Gutiérrez

Maduro: has dañado cuanto es hermoso y bueno en Venezuela.

Has contribuido como pocos a destruir la convivencia, la democracia y la libertad. Tú pasarás y serás solo un mal recuerdo del peor país que podemos ser, de lo bajo que podemos caer con la brutalidad y la ignorancia encumbrada. Serás emblema de la barbarie que ancestralmente arrastramos. Te aseguro que la civilización y la civilidad volverán a Venezuela, también la cultura y la bondad. Los acordes de los violines de nuestros jóvenes anunciarán la patria nueva y -para alegría de nuestra tierra-tú habrás pasado, como pasan las pesadillas al amanecer y serás eso: solo un triste recuerdo de lo viles que podemos llegar a ser, una frontera de barbarie que nunca más debemos volver a cruzar.