Un país riesgoso

“Nosotros sabemos que construir una revolución con un presidente como Nicolás Maduro es complejo pero no es imposible” Estudiante de bachillerato.

Los camarógrafos erraron al enfocar a Nicolás tras la frase. Al fondo alguien cubría su rostro, por un estornudo o una sonrisa. Qué importa. El chamo imitaba la gestualidad del finado, sus tonos y pausas; incluso el mensaje de la fe versada en el ánimo del pueblo antes que en las competencias del Presidente. No lo culpo, de hecho pareciera que el estilista de Nicolás eligió un tono distinto para su copete, una suerte de negro azulado que hacía más artificial el contraste con su maquillaje, y su gesto de incomprensión ante la frase del muchacho, como cuando leyó el famoso tuit de “Chúpalo”.

Hoy me entero que el 9 de marzo se sumó a las efemérides locales como el día del antimperialismo. Eligieron el Panteón Nacional para conmemorarlo, con la espada de Bolívar como parte de la escenografía y el horario exacto de la intervención de María Corina Machado en la Asamblea Nacional; quien aseguró que la renuncia de Nicolás es la forma más expedita para lograr el cambio, que el propio chavismo pide su dimisión y justo por eso renunciará.

Maximiliam, come home!
En las redes, el país era otro; sorteando entre un supuesto audio donde Jordán Rodríguez, presidente de VTV, se queja por una pauta impuesta de madrugada y el maltrato de militares; y un video de Juan Barreto denunciando una agresión ante policías brasileros, solo porque le preguntaron si viajaba con dólares Cadivi.

Nicolás habló de “disparar” decisiones, de las revoluciones triunfantes del siglo XX; exaltó la ruta armada, a Fidel, Cuba, Raúl. Alabó los días en los que Venezuela pudo costear la creación del Alba, Petrocaribe y Unasur, todo en pasado, todo gracias al finado. Lo único relevante del discurso: ordenar el retorno de Maximilian Arveláez, encargado de negocios en Estados Unidos. Juraría que Arveláez hizo un puchero. De resto, anunció un plan especial para denunciar el decreto a nivel internacional, como si el propio Raúl Castro no pudiera adelantar conversaciones en la histórica visita que hará Obama a Cuba el 20 de marzo.

Cambio de nomenclatura
Para Miguel Pérez Abad, estamos en el mejor momento para la expansión del mercado interno, avalada por “la fortaleza económica de la actualidad”. La esperada modificación cambiaria puede resumirse como un cambio de nombres y un tipo de cambio menos. El control de cambio no será desmontado, seguirá con los acupunturistas de divisas asegurando agujas para sus mejores espaldas.

El Convenio Cambiario N° 35, que entra en vigencia este jueves 10 de marzo, establece que el Cambio Protegido (Dipro) comienza en 10 bolívares y aumentará progresivamente. El Cambio Flotante (Dicom), fluctuará a partir de 200 bolívares, “según la dinámica económica del país”.

Las tres preguntas que permitieron a la prensa fueron inútiles. Faltaron demasiados detalles sobre lo que la mayoría quería saber: cupos viajero, electrónico y efectivo; montos asignados para cada rubro o si la banca pública seguirá siendo la única operadora cambiaria. Seguiremos con tres tipos de cambio: los dos oficiales con nombre nuevo y el paralelo, el gran regente de las transacciones cotidianas.

Firmas, apoyos y riesgos
El alcalde Carlos Ocariz informó que este fin de semana iniciarán recolección del 1% de las firmas que se necesitan para hacer la solicitud del referéndum revocatorio al Consejo Nacional Electoral. Entregadas estas firmas, el CNE debe organizar la recolección del 20% de firmas que demanda el método, estableciendo los días para firmar. Aseguró Ocariz que ya están organizados y preparados para este proceso, pues en su criterio, el revocatorio es la mejor herramienta para el cambio del gobierno porque la ciudadanía puede participar. Recordó el alcalde que este sábado 12 de marzo habrá una manifestación para apoyar la ruta de cambio propuesta por la Mesa de la Unidad Democrática.

Por su parte, los parlamentarios miembros de la Comisión de Política Exterior, informaron que será el 15 de marzo cuando se reunirán con Luis Almagro, secretario general de la OEA, en Washington. La ocasión servirá para ponerle en contexto sobre la situación política y social de Venezuela, entregar la carta para solicitar formalmente la activación de Carta Democrática a Venezuela y explicar la importancia institucional que tiene para la OEA y la región, apoyarles en esta causa. Cobra sentido en un día en el que se divulgó un mapa sobre riesgos políticos para el 2016, que indica que Venezuela representa para los inversores, el mismo riesgo que hacerlo en Siria, Irak, Corea del Norte o Afganistán.

¿Las razones? Niveles de inseguridad, inestabilidad política e incertidumbre, amén de todas las pérdidas que ya han sufrido compañías internacionales en el país a razón de las devaluaciones. Otro logro de Nicolás: Venezuela es el único país latinoamericano que aparece en la lista de riesgo político muy alto; Somalia y Sudán del Sur presentan riesgos menores.


Nicolás apuesta por volver a hacer del decreto de Obama la afrenta que reúna al chavismo a pesar del colapso general que vive la nación. Los anuncios de Pérez Abad confirman que la prioridad de este Gobierno es política, solo desean garantizar su permanencia en el poder, mientras la población padece las consecuencias de su irresponsable, corrupto e ineficaz desempeño. Un detalle: el tono de Nicolás afirmando que si la oposición pudiera, daría hoy mismo un golpe de Estado, no fue de denuncia, parecía un ruego. Me recordó a la niñita del jamón Plumrose.

 

Por Naky Soto Parra

Derechos de publicación cedidos por la autora a Infovzla.

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