Un ensayo muy costoso de Naky Soto Parra

“Nosotros no somos un Gobierno, somos una revolución”, dijo Nicolás. También afirmó que “la revolución es un ensayo”. A+B, agite y listo. Casi un mes le tomó armar el equipo para sus 30 ministerios (5 de reciente creación) y 6 Vicepresidencias de área. Doce ministros ratificados, 2 enroques (Marco Torres del ministerio de Economía y Finanzas al de Alimentación y Jorge Arreaza de Vicepresidente a ministro de Educación Superior, Ciencia y Tecnología); más 2 gobernadores que salen de sus cargos: Aristóbulo Istúriz de Anzoátegui para ser Vicepresidente y Wilmar Castro Soteldo del estado Portuguesa, para ser ministro de Producción Agrícola y Tierra.

Nicolás se supera a sí mismo, profundiza nuestra crisis con un gabinete que no solucionará esta crisis. Luis Salas, el nuevo responsable de nuestra economía, es sociólogo y cree que la inflación no existe en la vida real, que la ley de oferta y demanda es balurda, pero sabe mucho sobre la guerra económica. Nada apunta a rectificar lo que nos condujo a este desastre, por el contrario, un modelo fracasado será profundizado.

Espero que recuerden que Nicolás prometió que el 2015 lo dedicaría exclusivamente al tema económico. Ya ven el resultado: todas las economías de la región crecieron, salvo la venezolana. Aquí solo creció la inflación, la escasez, las enfermedades y la pobreza. Nicolás crea un ministerio de Comercio Exterior e Inversión Extranjera en un país regido por controles de precios y cambio. Habló de sus ministros pero no de su estrategia. ¿Cómo se organiza un país sin indicadores? ¿Quién puede decidir políticas económicas si no entiende la magnitud de esta crisis?

El tono más vehemente de Nicolás fue para “defender” las gigantografías del finado y Bolívar que Ramos Allup sacó del Parlamento, incluso superior al que usó para amenazar a Globovisión y Televen por incluir en sus líneas informativas a la nueva Asamblea Nacional. En el gabinete dejó militares, ministros ineficaces, sumó radicales y cerró la cadena sin anunciar una sola política.

La confrontación inevitable
Esa fue la predicción de Diosdado Cabello y la cumplió con celeridad. La fracción parlamentaria de la MUD aprobó la propuesta del diputado Alfonso Marquina para designar una comisión que investigue las irregularidades que se cometieron en la designación de los magistrados del Tribunal Supremo de Justicia. Además, juramentaron a tres de los cuatro diputados de Amazonas, lo que estimuló un debate agotador. Héctor Rodríguez -jefe de la bancada del PSUV- pasó más tiempo subiendo y bajando del estrado para discutir con Henry Ramos Allup, que sentado en su curul.

Pedro Carreño repitió al calco los argumentos que Diosdado desarrollaría fuera del Hemiciclo a medios leales a la causa roja, porque a los independientes los esquivó. Según Carreño, las decisiones de la AN están viciadas de nulidad y los diputados de la MUD: “vienen a dar un golpe de Estado en Venezuela (..) Quieren violar la Constitución y el Poder Moral. Vamos a pedir al presidente Maduro que si esta AN entra en desacato, no se le envíen recursos”, agregando que el resto de los poderes públicos deben desconocer al Legislativo. ¿Quién da el golpe entonces?

Por su parte, Diosdado aseguró que denunciará ante el TSJ la ilegalidad del Parlamento por la juramentación de los diputados de Amazonas y también hará una petición a Nicolás para impedir que se aprueben recursos para la Asamblea Nacional, declarando una guerra administrativa. Su bastión es la Gaceta Oficial: la AN podrá aprobar cualquier ley, pero no contarán con la GO para publicarla. “Quieren hacer lo que les da la gana”, dijo. Sólo pensé: aunque usted no lo crea.

La ingobernabilidad surge del conflicto entre poderes públicos que se desconocen entre sí. El PSUV monta un show por unas gigantografías del finado, como si no estuviese reproducido en cada edificio bajo su control. Diosdado habla como si el control absoluto del PSUV fuese más importante para un ciudadano que la medicina que no encuentra para curar su enfermedad, que la comida que no llega a su mercado o un bolívar que cada vez vale menos. Optaron por la confrontación sin una sola medida que atienda la crisis. Nicolás y Diosdado quieren que el partido se acabe con ellos, que se acabe el país antes que su control, que más venezolanos mueran antes que sus prebendas. Ha sido un pésimo día.

 

Por Naky Soto Parra

Derechos de publicación cedidos por la autora a Infovzla.

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2 thoughts on “Un ensayo muy costoso de Naky Soto Parra”

  1. El “ministro economista ” tiene pasado como delincuente. Un amigo comento que era un zamuro cuidando carne.

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