¿Es usted venezolano? de David Arenas

¿Es usted venezolano? … A ver, digamos que… ¿cómo es que era la pregunta?

Si fuera presumido, si estuviera llevando la cuenta como parece estar de moda, o si la vaina fuera por pura antigüedad, podría decir que tengo una leve ventaja sobre los emigré venezolanos que iniciaron, digamos desde unos quince años para acá, el noble oficio de vivir fuera del país que lo vio nacer a uno: Yo me fui antes de que Chávez agarrara el coroto.

Dicho de otro modo, me fui para Nuevayol a buscar algo que respondía a motivaciones internas, no fui expulsado por la situación del país, aunque el desnalgue criollo ya se contaba entre los factores que catalizaron mi partida. Ni siquiera me fui en busca de unos centavos, de hecho, esos todavía no los he encontrado.

Lo cierto es que me fui a buscar una cosa que ni yo mismo sabía lo que era, con la arrogancia del ignorante y con un grado elevado de improvisación. Iba armado eso sí con lo que yo suponía era mi poder de adaptación al entorno que me tocara afrontar, cualquiera que fuera. Al contrario de los que dicen que los venezolanos no sabemos emigrar sin una lata de diablitos, un kilo de harina pan y un CD de Simón Díaz debajo del brazo, yo sí creo que los venezolanos sabemos emigrar, ponernos en situaciones jodidas y responder, salir adelante si se quiere. Si no es así, pregúntele a cualquier caraqueño en la calle hoy. ¿Acaso esa ciudad no es diferente a la que le vendieron sus papás y abuelos? ¿Acaso no le falta la lata de diablitos y la harina pan? ¿Acaso no está muerto Simón Díaz?

Debatir si los que están dentro o fuera del país son más o menos venezolanos, más o menos patriotas, o si están más o menos comprometidos con el destino del país me recuerda el dilema de un amigo italiano, oriundo de Milano y militante del Partido Comunista de Italia. Su tragedia personal radicaba en que era hincha a muerte del AC Milan, pero el hecho de que el equipo fuera propiedad de Silvio Berlusconi le imposibilitaba celebrar cualquier victoria de los Rossoneri. Las derrotas, sin embargo, las sufría intensamente.

Yo me siento igual, no puedo celebrar el hecho de encontrarme fuera de Venezuela, y sin embargo sufro amargamente lo que yo considero son las derrotas de mi propio ideario, de mi propia Venezuela. Encuentro cobijo en todos los que se parecen a mí, sean de Venezuela o no. No me queda otra sino refugiarme en lo que puede ser. En mi caso, emigrar es un ejercicio optimista y por eso no pierdo el tiempo en un debate sobre el valor de mi opinión, simplemente la comparto.

Hace poco tuve una conversación sobre el dilema del emigrante con una amiga catalana, que habla con acento mexicano y vive en Panamá. Concluimos que después de tantos años fuera de nuestros respectivos países la pregunta ¿de dónde somos? empieza a ser menos relevante. Después de todo, la pregunta que nos hacemos los que estamos afuera todos los días es ¿dónde estamos y para dónde vamos?

David Arenas

Derechos de publicación cedidos por el autor a InfoVzla.

2 thoughts on “¿Es usted venezolano? de David Arenas”

  1. El concepto de patria es tan arbitrario como humano; tan irracional como evidente. El país es gente; el resto es escenografía.

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