Conoce a los manifestantes de las barricadas que protestan contra el crimen en Venezuela

Por Nathalie Iriarte V.

Vice News — Publicado Mayo 7, 2014

Durante la última semana de abril, la morgue de Bello Monte en Caracas recibió un récord de 56 cadáveres. Ochenta y cinco por ciento de los cuerpos eran de víctimas de asesinato.

Venezuela tiene cinco ciudades entre las 50 más violentas del mundo; con su capital —Caracas— en el segundo lugar.

De acuerdo a los informes de febrero de la organización no-gubernamental mexicana Consejo Ciudadano para la Seguridad Pública y la Justicia Penal, Caracas es la tercera ciudad más violenta del mundo. El país tiene un índice de asesinatos de 134 homicidios por cada 100.000 habitantes, de acuerdo con un informe de Seguridad, Justicia y Paz.

Porque más personas son asesinadas en Caracas que en Baghdad. Leer mas aquí. (en ingles)

Detrás de estas estadísticas están personas como Freddy Fragachán, camarógrafo de una estación de TV local que recibió seis disparos por parte de un compañero de trabajo en la terraza del edificio de la estación —aparentemente debido a una discusión por dinero. Pedro López, de 63 años, fue golpeado hasta producirle un edema cerebral durante un robo cuando trabajaba como guardia de seguridad en una empresa metalera.

Junior Martínez, de 20 años, murió porque se encontró con una muchacha cuyo novio le dijo “no te metas con mi chica” y luego le disparó. Y a Rafael Betancourt alguien le disparó desde una motocicleta en la urbanización donde vivía, mientras compraba un pollo asado.

No siempre ha sido así. Hace pocos años, Venezuela era un destino turístico popular; pero la violencia desenfrenada cambió el panorama.

Es esa falta de seguridad lo que tiene preocupados a los venezolanos.

“Violencia y violaciones son nuestro pan de cada día”, dijo Gala Garrido, artista y educadora de Caracas, a VICE News en marzo. “Los primeros linchamientos salieron en las noticias, ahora ya no salen, y eso es malo. Nosotros, como sociedad, nos hemos acostumbrado a la violencia”.

“Los extranjeros ya no vienen, pero ¿y qué pasa con la gente que vive aquí?”, dijo Alberto Aristeguieta, profesor de la Universidad Católica Andrés Bello, con sede en Caracas.

“Yo ni siquiera me atrevo a visitar mi pueblo, sé que viajar de noche por las autopistas venezolanas es una sentencia de muerte”, le dijo Aristeguieta a VICE News.

Aristeguieta se refiere a la muerte de Mónica Spear, Miss Venezuela 2004, que fue asesinada a tiros junto a su esposo a principios de año en una importante autopista costera.

El asesinato de Spear causó un gran revuelo entre la gente de Venezuela y dio más fuerza a las protestas violentas que sacudieron al país durante varias semanas en febrero y marcaron el surgimiento de las “guarimbas”.

Protestas por Falta de Seguridad

En Venezuela, todo el mundo habla de las guarimba —barricadas puestas por los estudiantes en varias ciudades para protestar por la falta de seguridad que amenaza a la nación.

La palabra guarimba viene de un dialecto indígena caribeño y originalmente significa “refugio”, por lo que los estudiantes dicen que las guarimbas son áreas para protegerse de los ataques de la policía durante los enfrentamientos.

Aunque el número de manifestantes ha descendido, las guarimbas siguen activas y se han vuelto parte de la vida diaria en Venezuela.

Muchos vecinos las critican por obstaculizar el tráfico, mientras otros las apoyan y les llevan comida, agua y medicinas a los estudiantes.

“Aquí nadie nos oye; el gobierno trata de señalarnos como ‘sifrinos’ [niños ricos], pero sólo somos estudiantes. Aquí hay gente que es de pueblos pequeños, gente de todas las clases sociales —estamos buscando lo mismo: vivir libremente y en paz”, dijo a VICE News una estudiante apodada como La China.

Colectivos y Guarimbas se enfrentan en Venezuela. Leer mas aquí. (en ingles)

El presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, ha calificado en varias ocasiones a las guarimbas como intentos vandálicos por parte de la oposición —en su esfuerzo para derrocar al gobierno.

El gobierno también ha asegurado que los guarimberos que encabezan las protestas en Venezuela reciben respaldo financiero del partido conservador de oposición del país.

Además de las guarimbas, los colectivos —chavistas armados en motocicletas que son considerados por una parte como “los defensores de la revolución del pueblo o —por el otro— una pandilla en moto empleada por el estado”— también han estado involucrados en las protestas.

Algunos líderes de oposición —un grupo heterogéneo formado por más de 20 grupos políticos— ya han liderado marchas a lo largo de Caracas y otras ciudades importantes. Leopoldo López, un de los líderes principales, terminó encerrado en la cárcel de Ramo Verde por incitar a la multitud a dañar propiedades personales.

Manifestantes Versus la Policía

Si el problema inicialmente había sido la inseguridad, luego los manifestantes se han quejado de la forma cómo el gobierno y la policía respondieron a las protestas.

En una entrevista con VICE News, La China mostró sus brazos y piernas amoratados tras su último encuentro con la policía.

“La primera vez que me agarraron fue hace dos meses. Hicimos una protesta pacífica, donde todos nos pintamos las manos de blanco. Fui encarcelada por tres días, me golpearon y me envolvieron en goma espuma. Después me arrestaron dos veces más”, dijo. “También me arrancaron la uña de un dedo del pie. Son expertos en guerra psicológica. Dijeron, ‘¿te gusta protestar?, bueno, nunca volverás a ver una guarimba”.

Cuando VICE News intentó hablar con los guardias que vigilan los campamentos de estudiantes, dijeron que “se les había ordenado no hacer declaraciones” y que “sólo estaban haciendo sus trabajo”.

Vladimir Padrino, jefe del comando operativo estratégico de las Fuerzas Armadas Venezolanas, dijo previamente en una conferencia de prensa que “hay varios incidentes de fuerza excesiva que han sido cometido en los últimos días. Podemos decir que 97 oficiales de las Fuerzas Armadas y la Policía Nacional han sido investigados por tratos crueles —por tortura”.

En este momento, la cifra de muertes en las confrontaciones entre la policía y los estudiantes es de 41 —nueve eran oficiales de servicio público. Unas 674 personas han resultado heridas y ha habido más de 2.200 arrestos —de los cuales 175 personas están aún detenidas esperando el proceso judicial.

El Secretario de Estado de Estados Unidos, John Kerry, condenó las acciones de Maduro para limitar la libertad de expresión y las restricciones al acceso a Internet en Venezuela.

“En Venezuela, el gobierno ha usado a las fuerzas de seguridad para perturbar las protestas pacíficas y limitar la libertad de expresión y reunión. Y esto ha incluido impedir el acceso a ciertas páginas web y limitar el acceso al servicio de Internet en ciertas partes del país”, dijo Kerry el 28 de abril en la Conferencia de la Coalición de Libertad Online.

Los estudiantes de Venezuela repiten las denuncias de Kerry cada vez que organizan una protesta a través de Facebook o Twitter y ven que sus teléfonos celulares repentinamente pierden recepción y urbanizaciones enteras se quedan sin Internet.

“Quieren silenciarnos, pero no lo lograrán. Ya no le tenemos miedo a la policía, porque todo aquí está tan mal que es igual de probable que te maten yendo al cine o en una protesta donde los policías te llenan de balas”, comentó un estudiante de 23 años que ha pasado el último mes durmiendo en una tienda de campaña en el Campamento de la Libertad, ubicado en la céntrica urbanización de Chacao.

El 26 de abril, en Caracas y otras ciudades, miles de personas salieron a protestar y llevaban carteles que decían; “La Libertad no es Negociable”, “No Queremos Comunismo”, “No Más Silencio” y “Devuélvanos a Nuestros Muertos y Entonces Podemos Conversar”.

La policía dispersó a los manifestantes y, una vez más, el intercambio de gas lacrimógeno, balas de goma, piedras y canicas produjo docenas de heridos en ambos lados.

Es una escena familiar para una manifestante conocida como La Bomba.

La Bomba —que tiene en la muñeca izquierda un tatuaje de un tirachinas que dice “Venezuela”— comentó sobre las quemaduras por el gas, las costillas rotas y los siete puntos de sutura en la boca como consecuencia de la paliza que recibió por parte de un policía en una protesta pasada.

“Soy más que una muchacha que le tira canicas a los policías con mi tirachinas, quiero ser alguien. Para poder hacerlo, tenemos que vivir en un país libre”, dijo La Bomba.

 

Fuente Original: Iriarte V., Nathalie.  “Meet Venezuela’s ‘Roadblock’ Protesters Who Are Rallying Against Crime”. VICE News. Mayo 7, 2014.

https://news.vice.com/article/meet-venezuelas-roadblock-protesters-who-are-rallying-against-crime

Foto principal: Andrés Kerese

Traducido por #infoVnzla

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