Hora de balance

Por Paula Vásquez

TalCualDigital.com – Publicado Marzo 24, 2014

Lo que resulta muy curioso e interesante es ver como los simpatizantes incondicionales del chavismo en las universidades norteamericanas y europeas van ahora a explicar cómo fue que si se habían reducido las desigualdades sociales ahora nos encontramos ante el empobrecimiento masivo de una sociedad.

Es la hora de los balances. Los aniversarios se prestan para eso, para ver la evolución de los indicadores y comparar situaciones y hacer fotografías de la situación “antes” y “después”. El “antes” y “después” del triunfo de Maduro es absolutamente aterrador.

El propio presidente Maduro lo debe saber, y debe odiar profundamente el momento en el que fue elegido para ser nada más y nada menos que el que encarnaría el fin del modelo chavista, el que está allí asumiendo la inviabilidad de un modelo, la insostenibilidad del funcionamiento de la concepción misma de un Estado y de una sociedad. El documento que llega a mis manos para hacer el balance es el extraordinario trabajo de Luis Pedro España, El socialismo petrolero.

Situación y políticas sociales bajo un fallido modelo de desarrollo, editado por el ILDIS y la Fundación Friedrich Ebert, en Caracas en octubre de 2013. En solo 15 páginas España demuestra que lo que el gobierno ha presentando incesantemente ante la prensa internacional como la reducción de las desigualdades sociales no es otra cosa que un boom del consumo.

Entre 2004 y 2008, etapa crucial del socialismo petrolero, no hubo ninguna transformación estructural que hicieran que aquellos que dejarían de ser pobres gracias a la transferencia directa de recursos financieros, no volvieran a serlo unos pocos años después. El aumento del consumo directo no es solo una cuestión de clientelismo, porque aparte de estar en una lista de una misión para recibir algo, la gente tenía acceso a una liquidez inmediata y todo el mundo compró de todo. La profunda ineficacia de las misiones en la resolución estructural de la pobreza es palpable hoy.

La expansión del empleo precario y la reducción de un mercado laboral donde los jóvenes puedan conseguir trabajo y ser autónomos hace que los venezolanos estén condenados a ser una población dependiente de aquellos que deciden quién merece recibir y quién no. Esto ha sido dicho hasta la saciedad y por mi parte me he dedicado a desglosar como el gobierno se ha apoderado de los sentimientos y las emociones “buenas” que genera el “ocuparse de los pobres” para justificar el autoritarismo y el fin de las instituciones y así acumular un poder infinito.

Lo que resulta muy curioso e interesante es ver como los simpatizantes incondicionales del chavismo en las universidades norteamericanas y europeas van ahora a explicar cómo fue que si se habían reducido las desigualdades sociales ahora nos encontramos ante el empobrecimiento masivo de una sociedad. Porque el salto a la pobreza que dimos en las últimas semanas es el más grande que haya sufrido una sociedad latinoamericana en los últimos veinte años.

Cómo fue que el vanagloriado fin de la pobreza se acabó de golpe y porrazo y ahora resulta que todo el mundo es pobre salvo los funcionarios bien posicionados. De octubre para acá, Nicolás, se acabó el modelo y dejó de funcionar la cosa. De un país “modelo de justicia social” pasamos a ser un país paupérrimo, violento y desorganizado al que ni los periodistas chavistas pueden venir porque no pueden pagar el precio de los boletos aéreos.

 

Fuente Original: Vásquez, Paula.”Hora de balance”. TalCualDigital.com. 21.04.2014. Editorial La Mosca Analfabeta C.A. 26.04.2014.

http://www.talcualdigital.com/Nota/visor.aspx?id=101812&tipo=AVA

Derechos cedido a #infoVnzla por: Paula Vásquez

Foto principal: AP Photo / Ariana Cubillos

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One thought on “Hora de balance”

  1. Un grupo inescrupuloso de aventureros irresponsables, sin valores morales, tomaron la causa de los más humildes con el único propósito de llegar al poder. Así, dieron un duro golpe a las instituciones públicas destruyendo un sistema democrático que, malo o bueno, tenía más de 40 años ininterrumpidos. Con el poder, recursos, grupos paramilitares y apoyo incondicional de las fuerzas armadas nacionales pretenden permanecer indefinidamente en un gobierno que tiene mucho de dictadura.

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