Venezuela enfrenta una espiral de violencia

Por Paulo A. Paranagua

Le Monde – Publicado el 02 de marzo de 2014

Desde hace dos meses, el presidente Nicolás Maduro -sucesor del anterior jefe de Estado, Hugo Chávez (1999-2013)- encara protestas en la calle, en Caracas y en el interior del país. Dieciséis estados venezolanos (de veintitrés) se han visto afectados por las movilizaciones estudiantiles.

Las manifestaciones han sido reprimidas por la Guardia Nacional bolivariana (GNB) y por grupos de irregulares, los “colectivos” chavistas. Enfrentamientos que han provocado más de cuarenta fallecidos, de los cuales cinco son policías. La mayor parte son a causa de balas, algunas dirigidas a la cabeza, a veces apuntando de cerca. Y se cuentan entre más de 550 los heridos. Al menos 2100 manifestantes han sido detenidos, la mayor parte sin cargos. Entre los cuales, según los defensores de derechos humanos, 85% son estudiantes.

A pesar de la represión, el movimiento estudiantil sigue activo, pero ahora alterna manifestaciones masivas con puntuales acciones de agitación y de propaganda, destinadas a aumentar el apoyo de la opinión pública del que ya gozan.

“La inmensa mayoría de protestas es pacífica”

Se han hecho decenas de denuncias por torturas. Sin embargo, el “95% de las víctimas no confían en la justicia y no se atreven a denunciarlas”, señala Rafael Uzcátegui, uno de los responsables de Provea, Organización no Gubernamental que defiende los derechos humanos en Venezuela desde hace veinticuatro años.

“La inmensa mayoría de las protesta es pacífica, asegura Uzcátegui. Apenas un  5% de los que protestan, organizan barricadas, y  no todas son necesariamente violentas. La principal responsabilidad de la violencia atañe al uso desproporcionado de la fuerza de parte de la GNB.” Ningún manifestante ha sido detenido con un arma en la mano.

Rafael Uzcategui es también militante de izquierda, libertario. “La capacidad de movilización de la oposición contrasta con la desmovilización de los chavistas, subraya, y cuya última demostración de fuerza ha sido la del funeral de Chávez.”

“La oposición calificada de “fascista”, incluso de “terrorista”

El presidente Maduro quiere hacer responsable de la violencia a la oposición, calificándola tanto de “fascista”, “golpista”, como de “terrorista”. “Los opositores apuntan a un golpe de Estado moderno, sin militares, como en Honduras y en Paraguay en el 2012, para desestabilizar al gobierno” explica Eleazar Díaz Rangel, editor chavista y director del diario Ultimas Noticias, comprado por alguien cercano al poder gubernamental y cuya identidad se desconoce en la propia redacción.

Miembros de la guardia nacional venezolana detuvieron un manifestante el 1ero de abril en Caracas.

La tesis conspirativa es reconocida en parte por Nicmer Evans, del Centro internacional Miranda, un think tank chavista. Detrás de la crisis de gobernabilidad de Venezuela, nos encontraríamos con “actores políticos y económicos multinacionales, que tienen en la mira las principales reservas petroleras del mundo”.

Sin embargo, Evans estima que “Maduro utiliza el mismo discurso que Chávez, pero no es equivalente el juego de fuerzas ni es la misma situación, pues el actual presidente está desprovisto del liderazgo mesiánico de su mentor.” A fuerza de dirigirse únicamente a su propia base, el chavismo adolecería de “torticolis”: “el poder ha perdido la capacidad de hablarle a la oposición”, afirma Evans.

El país fracturado en dos

Parece como si se hubiesen caído los puentes entre los dos bandos. “La crisis ha alejado a las dos mitades del país y agravado la polarización política, aún si muchos chavistas desaprueban la represión”, confía Ramón Guillermo Aveledo, el estratega de la coalición electoral de la oposición, que reúne grupos tanto de derecha como de extrema izquierda.

“El gobierno se proclama del socialismo del s. XXI, pero utiliza formas de represión del siglo pasado, acota Francine Jacome, del Instituto venezolano de estudios sociales y políticos. Entre los dignatarios del poder figuran los antiguos dirigentes estudiantiles y militantes de la extrema izquierda que han sido ellos mismos víctimas en su juventud de esos métodos que emplean hoy.”

El poder la ha tomado también contra los electos y dirigentes de la oposición. Leopoldo López, fundador del partido Voluntad popular (centro izquierda), está detenido en una prisión militar, acusado de ser instigador de los actos violentos del 12 de febrero, cuando la implicación de agentes del Estado ha sido señalada en las tres muertes de ese día. Dos alcaldes de la oposición también están en prisión, condenados de forma expedita por la Corte Suprema, retirados de sus cargos y mandatos de manera inapelable.

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El lunes 31 de marzo, la jurisdicción confirmó la decisión del presidente de la Asamblea Nacional, quien suspendió de su cargo a la diputada María Corina Machado, culpable de “alta traición” por haber denunciado las violaciones de derechos humanos frente a la Organización de Estados Americanos.

“Al haber escogido la represión contra un movimiento cívico sin precedentes, el régimen ha cruzado una línea roja y ha revelado su naturaleza dictatorial, criminal y corrupta, afirma la diputada destituida. Ni los dictadores militares  venezolanos del siglo XX habían llegado tan lejos.”

El Fantasma del “Caracazo” de 1989

Mientras que la escasez y la inflación hacen insoportable la vida cotidiana de los venezolanos, el fantasma del “Caracazo” parece estar en la cabeza de todos. En 1989, el aumento de las tarifas del transporte público había generado manifestaciones estudiantiles, seguidas de protestas y saqueos. La represión había dejado 360 muertos (tres veces más según Provea). “El gobierno de Maduro mantiene el conflicto para disimular la crisis económica”, asegura M. Uzcategui.

“La espiral de violencia amenaza el Estado de derecho en Venezuela”, advierte en señal de alerta Amnistía Internacional, el martes 1ero de abril. Para detener el engranaje y evitar una explosión social, una mediación podría ser confiada al antiguo nuncio apostólico en Caracas Pietro Parolín, secretario de Estado del Vaticano, quien se declaró dispuesto.

 

Fuente Original: Paranagua, Paulo. “Le Venezuela confronté à la spirale de la violence”. Le Monde. 2 de marzo de 2014. Le Monde. 2 de marzo de 2014.

http://www.lemonde.fr/ameriques/article/2014/04/02/le-venezuela-confronte-a-la-spirale-de-la-violence_4394079_3222.html

Foto principal: Reuters

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