Venezuela al borde del abismo

Por Echo der Zeit
Radio SRF (Suiza) – Transmisión del 3 de marzo de 2014

Transcripción del reportaje realizado por Ulrich Achim, corresponsal para Sudamérica, con participación del sociólogo venezolano Roberto Briceño.


Sumario en texto que se presenta el reportaje en el sitio web:

A las protestas antigobierno y su brutal represión se añade una devaluación de la moneda nacional. El bolívar ha perdido drásticamente valor frente al dólar. Encarecimiento y escasez de bienes podrían aumentar hasta un punto insostenible. El Presidente Maduro da la impresión de no saber qué hacer.

LOCUTORA:
La liberación cambiaria se produce por extrema necesidad; Venezuela relaja su estricto régimen de divisas por primera vez en once años. A partir de esta semana, empresas, bancos y consorcios estatales pueden cambiar libremente divisas en el mercado las cantidades que necesitan para las importaciones. Como consecuencia, la moneda nacional, el ya bastante golpeado bolívar, ha vuelto a perder valor drásticamente. La economía del país se encuentra frente al abismo.

URICH ACHIM:
Nunca es más oscuro que antes del amanecer, dice Roberto Briceño, sociólogo e investigador de la violencia en Caracas. Un dicho latinoamericano que aplica a un país en turbulencia:

ROBERTO BRICEÑO:
Caramba, lo que sí pareciera que es el inicio del fin.

URICH ACHIM:
El presidente Maduro y su gobierno dan las últimas bocadas. A la vez, observamos el comienzo del fin del modelo bolivariano de una revolución; es decir, del legado del difunto Hugo Chávez. La mega devaluación del bolívar que se dio hace dos días (lunes 24 de marzo) es algo así como el golpe de gracia para una economía nacional, donde prácticamente no se consigue lo necesario para vivir y que ya no produce casi nada aparte de petróleo o inflación. El valor del bolívar mengua y ahora cuesta tanto como hasta la fecha en el mercado negro de divisas: por cada dólar ahora hay que gastar cinco veces más en bolívares. Si bien es cierto que la devaluación aporta ingresos mayores a este Estado altamente deficitario, también lo es que, al mismo tiempo, los socialistas del entorno de Nicolás Maduro están obligados a gastar cinco veces más por las importaciones de alimentos y otros bienes. En otras palabras, también los precios mínimos se quintuplicarán. Con ello están dadas las condiciones para una inflación de varios miles por ciento, como la vivió Argentina por última vez en los 80. Aquella debacle obligó al gobierno de Raúl Alfonsín a dimitir antes de cumplir con su mandato.

ROBERTO BRICEÑO:
… escasez generalizada de productos básicos como harina de maíz, el aceite o el papel sanitario genera, en general, toda una situación de malestar

URICH ACHIM:
El que ya no se consigan la mitad de los bienes necesarios para la vida diaria, como harina o azúcar, genera malestar – pero pese a todo esto es el mal menor, comenta el sociólogo Roberto Briceño. De hecho, el deterioro económico venezolano ha llegado a un grado que “grita” por un gobierno de emergencia. El daño hecho se podría, en todo caso, limitar, si el sucesor de Hugo Chávez, Nicolás Maduro, se quitase las gríngolas, incorporara a la oposición burguesa en su gabinete y, decididamente, se ampliara el espacio para las iniciativas privadas. Pero no es esto lo escrito en el guión de los chavistas. Maduro, además, está bajo presión de rivales internos con los que a diario se ve obligado a renovar pactos. Uno de los resultados de esta circunstancia es la improvisación en la política económica. De los países amigos Brasil y Argentina, Maduro aún recibe productos alimentarios contra bonos de la deuda pública. En el momento en que estos gobiernos se vean indemnizando a su economía exportadora con recursos de su propio bolsillo, a causa del deterioro de los bonos de la deuda venezolanos, también estos grifos se secarán. Venezuela adeuda varios millardos de dólares a empresarios brasileros. La masiva represión del estado de derecho, de lo poco que ya quedaba en Venezuela, es otro resultado de la presión bajo la que se encuentran Nicolás Maduro y el modelo revolucionario chavista.

ROBERTO BRICEÑO:
… porque no estamos hablando de una democracia de ejercicio. Si acaso de una democracia de origen. Y que no está abriendo las puertas para un cambio democrático. Sino todo lo contrario, las está cerrando.

URICH ACHIM:
Venezuela es dirigida por un gobierno electo. Pero se trata de un gobierno de gestos cada vez más autocráticos, un gobierno que pasa por encima de la Constitución y que, de esta manera, se juega su legitimidad; un gobierno que en vez de abrir, cierra puertas. Es este el núcleo del conflicto en la calle llevado adelante por los estudiantes a favor de un cambio de curso político y económico. La represión no sólo es brutal, sino también irregular. Armadas e impunes, bandas cercanas al gobierno proceden contra manifestantes. En las últimas seis semanas hay que lamentar casi cuarenta vidas humanas. Los mismos “colectivos” armados por Hugo Chávez en su momento, también hacen cundir el pánico entre las filas del pueblo chavista. Entre los socialmente más vulnerables, el descontento no es menor que en la clase media. Sólo que no hablan.

ROBERTO BRICEÑO:
Muchos de ellos mantienen una lealtad afectiva, sentimental con Chávez, pero no así con el presidente Maduro. ¿Pero por qué no actúan? Asunto interesante: es allí donde realmente hay una acción de colectivos, de los grupos armados.

URICH ACHIM:
Del lado de los electores de Chávez tal vez sigan existiendo vínculos afectivos con el caudillo fallecido, pero no con su sucesor Maduro y mucho menos con su rendimiento como gobernante. En los sectores obreros, sin embargo, las bandas paramilitares rápidamente sofocan toda protesta en lo que germina.

 

Fuente Original: der Zeit, Echo. “Venezuela al borde del abismo”. Radio SRF. 03/03/2014. SRF. 04/01/2014. < http://www.srf.ch/player/radio/echo-der-zeit/audio/venezuela-am-rande-des-abgrundes?id=f3e762b5-8a90-48c4-b6ed-710295e54589 >.

Traducido por #infoVnzla
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