Milicias armadas oficialistas ensombrecen las protestas en Venezuela

Por Associated Press: Fabiola Sanchez reportando desde Valencia, y Frank Bajak desde Caracas. Christopher Sherman colabora desde Caracas.

The New York Times – 30 Marzo 2014

VALENCIA, Venezuela – Los pistoleros encapuchados eran integrantes de grupos conformados por varias docenas de motorizados adeptos al gobierno, quienes intentaban desmantelar una barricada en La Isabelica, un barrio de gente obrera en Valencia, y que fue epicentro de disturbios desde el día que comenzaron las protestas a principios de febrero de este año.

Varios testigos detallaron a la agencia de noticias The Associated Press que los manifestantes que defendían la barricada habían lanzando piedras, palos y otros objetos hacia los agresores, de los cuales por lo menos una docena de ellos iban armados.

Lisandro Barazarte, quien trabaja como fotógrafo para el periódico local Notitarde, capturó varias imágenes de los asaltantes apuntando sus armas y disparándole a los manifestantes.

“Se ve que ellos tenían entrenamiento”, comentó Barazarte. “Muchos de ellos estaban armados, pero no todos dispararon.”

Al finalizar la confrontación, dos residentes de La Isabelica terminaron muertos. El joven estudiante de 22 años, Jesús Enrique Acosta, y el entrenador de pequeñas ligas de beisbol, Guillermo Sánchez. Los testigos que presenciaron los asesinatos comentaron que uno de ellos había sido matado de un disparo en la cabeza y el otro de un tiro en la espalda. También comentaron que ninguno de los dos hombres se encontraba en la barricada cuando fueron asesinados.

Enfrentamientos similares con bandas armadas aliadas al gobierno de Maduro han ocurrido a lo largo y ancho de Venezuela y han dejado, hasta ahora, un saldo de siete muertos y más de treinta personas heridas desde que las protestas comenzaron a principios de febrero.

El presidente Nicolás Maduro no ha hecho nada ni se ha pronunciado públicamente para intentar desalentar la violencia que han venido propagando estas bandas armadas oficialistas, conocidas como “colectivos”, las cuales han estado también implicadas en innumerables casos de intimidación y golpizas en otras ciudades del país. Incluyendo el ataque a la Facultad de Arquitectura y Urbanismo de la Universidad Central de Venezuela el 19 de marzo de este año, en el que un grupo de aproximadamente 40 individuos encapuchados identificándose a sí mismos como defensores de la revolución, agredieron por lo menos a una docena de estudiantes.

De hecho, desde que las protestas comenzaron, Maduro y su vice-presidente han invitado a los “motorizados” a un par de eventos en el palacio presidencial . El día 24 de febrero fueron invitados a una manifestación y el día 13 de marzo a que asistieran a “La conferencia de la paz”.

Durante este ultimo evento el vice-presidente, Jorge Arreaza comentó a los invitados “Si ha habido un comportamiento ejemplar, ha sido el comportamiento de los colectivos motorizados que apoyan la revolución Bolivariana.” También añadió que la CIA estaba fomentando una campaña de desacreditación en contra de los colectivos.

Maduro acusó a la oposición de toda la violencia en el país durante un discurso dirigido a sus partidarios el día 9 de marzo de la siguiente manera “Hay grupos violentos armados en las calles, pero todos ellos son de la derecha.”

Los grupos de colectivos siempre formaron parte de los vecindarios que más apoyo le rindieron al presidente fallecido Hugo Chávez durante sus 14 años de mando. Estos grupos organizan eventos culturales y prestan servicio comunitario como la organización de campamentos de recreación juvenil pero a su vez incluyen estas pandillas de motorizados armados que por largo tiempo han amenazado a la gente de la oposición, obstruyendo sus marchas y maltratando manifestantes pacíficos.

Estas tácticas violentas han ido escalando desde que comenzaron las protestas en contra del gobierno este año. Todas las muertes asociadas a los grupos de colectivos han estado relacionadas sobre todo con agresión hacia estudiantes universitarios, incluyendo el asesinato por disparo en el pecho del líder estudiantil Daniel Tinoco de 22 años en la ciudad de San Cristóbal en el Estado Táchira, donde las recientes manifestaciones comenzaron a raíz de una protesta estudiantil que reclamaba la indiferencia policial ante la denuncia de un intento de violación hacia una de sus compañeras de estudios.

La mayoría de los estudiantes simplemente defendían sus barricadas, al igual que los dos estudiantes heridos de bala al día siguiente en la ciudad de Barquisimeto dentro del propio recinto universitario. Los agresores también procedieron a quemar varios automóviles dentro de las mediaciones de la universidad.

Durante las manifestaciones en La Isabelica en Valencia, el joven Acosta fue herido mortalmente mientras se encontraba dentro de su apartamento, en la zona adyacente a la barricada, con un amigo. Sánchez, de 42 años, iba en camino a comprar una brocha de pintura cuando la bala que le quitó la vida lo alcanzó en la parte baja del torso.

Un vecino de Sánchez, el cual no quiso ser identificado por temor a represalias, dijo que los miembros de la pandilla agarraron al hombre herido y los arrastraron calle abajo mientras le caían  a golpes.

“La policía nunca llegó. No había Guardia Nacional”, comento el vecino. “Era como el salvaje oeste.”

Daniel Wilkinson, director general de la organización para la defensa de derechos humanos en América –Human Rights Watch- comento que ese tipo de violencia por parte de los grupos de colectivos ocurre en todo el país.

“Este caso es solo un ejemplo del tipo de incidentes que hemos visto en varios Estados del país. Las fuerzas de seguridad no solamente toleran la presencia de estos grupos armados cuando atacan abiertamente a los manifestantes pacíficos, sino incluso colaboran con estas pandillas cuando cometen estos actos vandálicos, cometen arrestos arbitrarios y otros abusos.”

Videos y fotos denunciando la violencia de los colectivos, generalmente capturados por ciudadanos comunes han estado circulando en las redes sociales en un país donde, de acuerdo con lo que dicen grupos de libertad de prensa internacional, el periodismo independiente se he encontrado bajo un ataque permanente desde hace años por parte del gobierno.

En muchas de estas imágenes, se ve a estos delincuentes amenazando a la gente y removiendo las barricadas alzadas por los manifestantes mientras la Guardia Nacional y la policía simplemente observan.

El secretario de Estado Norteamericano John Kerry acusó al gobierno de Maduro el mes pasado de aupar a “pandilleros armados” en contra de manifestantes pacíficos El Parlamento Europeo pasó una resolución el día 27 de febrero haciendo un llamado al gobierno de Maduro y exigir el “desarme y la disolución de grupos armados del oficialismo de manera  inmediata y poner un fin a su impunidad.”

El portavoz de los colectivos venezolanos, José Pinto, negó haber perpetrado actos de violencia contra la oposición. “Nadie ha podido corroborar estos abusos de los cuales se habla porque no existen.” Pinto es secretario general de uno de los grupos de colectivos mas grande en el país, Los Tupamaros, un grupo que fue fundado en los años 70. “Nuestra única arma es la conciencia.”

Grupos como este se fortalecieron y se multiplicaron durante el régimen de Chávez. Los Tupamaros se establecieron como partido político en Venezuela después del atentado de golpe de estado en el año 2002.

Pinto niega que miembros de su grupo estén armados y dijo que la oposición simplemente le tiene temor a los Tupamaros porque la organización se ha ido fortaleciendo políticamente, incluso lograron la elección de dos alcaldes y 63 concejales en las elecciones municipales de diciembre pasado.

El sociólogo y ex vice-rector universitario Antonio Gonzales, el cual aconsejó a un comité del gobierno sobre la posibilidad de desarme de estos grupos, dijo que las milicias de izquierda han existido por más de cuatro décadas pero son una influencia marginal y simplemente están siendo utilizadas como chivo expiatorio por parte de la oposición. Gonzales comenta “son la perfecta excusa para desacreditar a las masas y a las organizaciones Chavistas y llamarlas violentas.”

El abogado, Fermín Mármol García, que ha estudiado a estos grupos como parte de una comisión organizada por el grupo de alianza de la oposición MUD está en desacuerdo con  esa caracterización de los colectivos. Estos grupos armados existen en por lo menos 110 de las 1.136 comunidades del país, señala. Los miembros de estos grupos fueron “… en algún momento oficiales de la policía municipal o nacional y posiblemente también hayan servido en algún momento a la  Fuerza Armada Nacional.”

Alejandro Velasco, un profesor asistente de la universidad de Nueva York vivió año y medio (2004 – 2005) en Caracas en el barrio 23 de Enero, el cual posee uno de los grupos de colectivos mas poderosos del país. Velasco comenta que algunos de los individuos perteneciente a este grupo trabajan esporádicamente como guardaespaldas de funcionarios en el alto mando del gobierno. Estima que en ese distrito donde viven 1.500 residentes, aproximadamente 500 de ellos están involucrados con los colectivos.

Ellos mismos se identifican como “guardianes de la revolución” y algunas veces se ven en la tarea de resolver querellas en el barrio o son llamados a proteger algún pequeño negocio.

Los líderes de oposición se han quejado de estos grupos por muchos años, pero de acuerdo con un reporte del diario Correo del Orinoco, el mismo Maduro presidió en una ceremonia el pasado agosto en el barrio 23 de enero en la que 100 armas de fuego fueron destruidas.

Sin embargo, la primera semana después que comenzaron las manifestaciones Maduro declaró que “no iba a aceptar la demonización de los colectivos venezolanos, los cuales se han organizado para proteger a sus propias comunidades.”

Pero ciertamente eso no fue lo que demostraron el día 19 de marzo los encapuchados, que se auto-identificaron como colectivos, cuando invadieron la facultad de arquitectura de la Universidad Central de Venezuela acorralando por casi una hora y ordenando a punta de pistola a más o menos 40 estudiantes a  que se desnudaran y a que les entregaran todas sus pertenencias.

“Ellos me pusieron una pistola en la cara y me dijeron que me iban a matar”, declaró el estudiante de 21 años Jhonny Medrano, también describió como a él y a otros colegas les cayeron a golpes con palos, tubos y pistolas mientras les decían “Nosotros somos los defensores del gobierno. Nosotros somos Chávez. Nosotros somos Maduro.”

Los estudiantes describieron como les hicieron caminar en fila entre dos columnas de agresores mientras los golpeaban y maltrataban, a los cuales se les unieron varios miembros que portaban el uniforme del cuerpo de bomberos de la universidad. Antes de irse, los miembros del colectivo llenaron el edificio de la facultad con bombas lacrimógenas.

“Esto no puede seguir pasando”, declaró el profesor de arquitectura Hernán Zamora, llorando desconsoladamente mientras nos recordaba el terror por el que habían pasado. “esto no puede seguir pasando.”

 

Fuente original: Associated Press writers Fabiola Sanchez reported from Valencia, and Frank Bajak from Caracas. Christopher Sherman contributed from Caracas.

“Armed Pro-Govt Militias Roil Venezuela Protest” The New York Times. March 30th 2014

http://www.nytimes.com/aponline/2014/03/30/world/americas/ap-lt-venezuela-loyalist-militias.html?smid=fb-share&_r=1

Foto principal: ALEX DELGADO

Traducido por #infoVnzla

@infoVnzla

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