Venezuela: el Chavismo Hace Aguas

Por Catherine Goüsset

L’Express – Publicado el 5 de marzo de 2014, a las 15:03

Desde el 4 de febrero Venezuela está inmersa en manifestaciones opositoras que protestan contra el alto costo de la vida y la inseguridad en el país. Un año después de la muerte de Hugo Chávez, ¿está realmente en peligro la “revolución bolivariana”?

Los tres males de Venezuela: la inseguridad, la inflación y la escasez hunden la gestión de Nicolás Maduro un año después de la muerte de Hugo Chávez. Estas dificultades son el origen de las manifestaciones que sacuden el país desde comienzos de febrero. A las manifestaciones estudiantiles acaecidas en el Estado Táchira luego de la violación de una estudiante, se les sumó el llamado de ir a las calles de parte de los dirigentes de oposición de derecha. Los dirigentes expresan el descontento relacionado con la desastrosa situación económica y la inseguridad: la multiplicación de homicidios, 65 diarios, es una de las cifras más elevadas del mundo (leer Venezuela ahogada por la violencia). La reacción brutal de las fuerzas de seguridad, así como de las milicias parapoliciales, han contribuido a la radicalización de la movilización. Los hechos de violencia dejan hasta ahora 18 muertos. La tensión bajó un poco durante estos últimos seis días festivos de carnaval. Pero los estudiantes y simpatizantes de la oposición han previsto nuevamente manifestaciones en las calles de varias ciudades este miércoles.

Escasez Alimentaria

La revolución chavista está siendo fuertemente sacudida por esta crisis. El país sufre una altísima inflación (56,2% en 2013) así como la escasez de alimentos básicos (azúcar, leche, harina, aceite). El descontento se generaliza, incluso en las zonas partidarias de la movilización: “las mujeres tienen dificultades para comprar la harina necesaria para hacer las arepas”, las tortas de maíz rellenas, el plato básico, explica Adeline Joffres, investigadora, miembro del Grupo de Estudios Interdisciplinarios sobre Venezuela. Una parte es consciente de que los tiempos no son tan difíciles para todo el mundo, ni para la burguesía tradicional, ni para la clase de nuevos ricos, aquella que los venezolanos llaman “boliburguesía”.

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Foto: Colas delante de un supermercado en San Cristóbal, a 660 km de Caracas, el 27 febero de 2014. Reuters/Carlos Garcia Rawllins

Inflación y fuga de capitales

Apoyada sobre las más importantes reservas mundiales de petróleo, Venezuela sufre de aquello que los economistas llaman la “enfermedad holandesa”. El alza de la tasa de cambio provocada por las exportaciones de petróleo deteriora la competitividad del sector productivo y conduce a la desindustrialización del país. Venezuela depende en un 85% del petróleo para la entrada de divisas. Pero incluso este recurso es mal empleado: la poca inversión y la escasez de profesionales altamente calificados –luego de la destitución de 18.000 de ellos después de las huelgas de 2002-2003 – hicieron caer una quinta parte de la producción petrolera en diez años.

¿Quién es el responsable? Para muchos economistas, las recetas aplicadas por Hugo Chávez y su sucesor agravaron los males que sufre el país: inflación y fuga de capitales.

El poder acusa a las grandes empresas de aprovecharse de la situación para especular. “Es más fácil culpar a otros en lugar de asumir el aspecto destructivo de una política de cambio dual, con un mercado paralelo, que crea distorsiones y corrupción”, estima Stéphane Straub, profesor en Toulousse School of Economics. La instauración del control de cambio en el 2003 alimenta el mercado negro mientras que la moneda nacional, el bolívar, no cesa de perder valor: la tasa de cambio oficial es de 6.30 bolívares por dólar, en el mercado negro la moneda nacional cayó de 20 a 70 bolívares por dólar después de la elección de Nicolás Maduro el pasado mes de abril.

Para paliar estas dificultades, las autoridades multiplican las medidas populistas. Tales medidas, desde luego, han permitido reducir la vertiginosa separación entre los más pobres y lo más ricos, pero también han contribuido al deterioro de la economía.

Tres semanas antes de las elecciones municipales, en noviembre, el presidente envió a las fuerzas armadas a tomar el control de la cadena de electrodomésticos “Daka”, pues según las autoridades, se benefició de las divisas a precio oficial para comprar la mercancía revendida luego al precio del mercado negro. La cadena fue obligada a vender televisores de plasma y otros equipos eléctricos a precios rebajados.

Este tipo de acción conduce a la quiebra de muchas pequeñas y medianas empresas y contribuye a la escasez de la que se acusa al empresariado.

Maduro no tiene el margen de maniobra que tuvo Chávez

De este modo, los logros sociales reales de los primeros años del chavismo (acceso gratuito a la medicina y a la educación, salario mínimo, jubilación, reducción de la desigualdad) son carcomidos por el deterioro de la economía.

Nicolás Maduro proyectó cierto número de reformas, como por ejemplo la supresión de la costosa subvención de la gasolina (un céntimo de euro el litro). Luego retrocedió por temor a perder simpatía entre los chavistas. “Maduro fue elegido por poco. Desprovisto del carisma de Chávez, no tiene la posibilidad que habría tenido su predecesor de tomar medidas impopulares”, subraya Adeline Joffres. “Chávez logra mancomunar las diferentes tendencias chavistas. Maduro está obligado a hacer concesiones”. Por ello da la impresión de navegar sin brújula.

El presidente venezolano compensa su impotencia política con una dureza verbal y política contra la oposición: medidas restrictivas contra la prensa, adopción de una ley autorizando al jefe del Estado a legislar por decreto, movilización de milicias parapoliciales…

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Foto: Manifestantes en la zona de Altamira en Caracas, el 24 de febrero de 2014. Reuters/Carlos Garcia Rawllins

¿Hasta dónde pueden llegar las tensiones? El fracaso electoral de la derecha en las elecciones municipales, en el mes de diciembre (el partido oficialista consiguió 7 estados sobre diez y 49,2% de los votos) afianzó a la derecha radical. Leopoldo López y María Corina Machado tomaron la delantera frente a Henrique Capriles, el líder de la derecha moderada que perdió por poco la elección presidencial frente a Nicolás Maduro en abril. Mientras que Henrique Capriles respeta la legalidad de las urnas electorales, Leopoldo López y María Corina Machado desean la renuncia del presidente. Gran parte de la oposición rechazó la oferta de diálogo nacional propuesta por Nicolás Maduro el 26 de febrero, convencida de que el presidente no busca sino ganar tiempo.

¿Maduro tiene la capacidad para salir a flote? “Nicolás Maduro ha puesto en marcha un proyecto de ley para reducir la criminalidad que prevé el control de las armas de fuego y reglamentar la circulación de los motorizados en la noche”, subraya Adeline Joffres, pero va a hacer falta tiempo para que estas medidas produzcan resultados. “Si él logra acuerdos con el sector privado para reactivar la maquinaria económica, puede tomarle la delantera a la oposición y las manifestaciones podrían perder fuerza, como fue el caso luego de la controversia a propósito de la elección presidencial en el mes de abril pasado”, agrega la investigadora. Sin embargo, la misión parece titánica.

Fuente Original: Catherine, Goüsset.”Venezuela: el chavismo hace aguas por todas partes”. L’Express. 5/03/2014. http://www.lexpress.fr/actualite/monde/amerique-sud/venezuela-le-chavisme-prend-l-eau-de-toutes-parts_1497498.html#YWyIz9qQkO510j86.99

 Traducido por #infoVnzla

@infoVnzl

One thought on “Venezuela: el Chavismo Hace Aguas”

  1. SALIDA DEMOCRÁTICA.

    Son muchas las personas en el mundo entero que sienten una natural simpatía por las causas y gobiernos que protegen a los más débiles. Y es precisamente por ese sentimiento tan generalizado que muchos inescrupulosos aventureros se sienten tentados a usurpar esa loable labor y perfectamente camuflados se enquistan como garrapatas desangrando para su beneficio lo que legítimamente le corresponde a los pueblos. No les interesa erradicar definitivamente la pobreza, no les interesa el progreso, sólo les interesa ganarse la confianza de los más oprimidos manteniéndolos demagógicamente esperanzados para darles, después de grandes penurias y largas filas, los alimentos más básicos del ser humano, consolidando su dependencia, mientras ellos y familiares se enriquecen descaradamente.

    En este sentido, bajo una muy cuestionada democracia, el Gobierno de Venezuela ha tenido un enorme éxito en hacer creer a gran parte de la comunidad nacional e internacional que efectivamente lucha por los intereses del pueblo y de los más desposeídos en contra de los abusos e injusticias que, en contra de ellos, se han cometido desde tiempos inmemorables por parte de una derecha capitalista, inhumana y fascista.

    Sin embargo, gran parte de esa misma comunidad, aunque no toda, se ha dado cuenta de que esa supuesta democracia, es sólo una fachada, y que bajo de esa posible realidad lo que realmente pretenden es perpetuarse en el poder en forma indefinida (como así lo reconocen con descaro y públicamente los más altos voceros del régimen al mejor estilo de los hermanos Castro Ruz en Cuba), sin que realmente tengan la intención de solventar definitivamente con progreso esa deuda social de tan vieja data.
    Y es precisamente en este último escenario que radica la ira e impotencia del pueblo opositor, donde gran parte de ese sector se siente defraudado, entre otras muchas razones, por las siguientes:

    1.- Falta de transparencia en los últimos procesos electorales, en donde la oposición presentó pruebas de irregularidades y abusos cometidos por el oficialismo durante su desarrollo, pruebas estas que fueron desechadas, sin analizar, tanto por las autoridades del CNE, como del TSJ, no honrando su papel de instituciones públicas y objetivas en servicio de la democracia según lo establecido por la Constitución Nacional.
    2.- Negativa en revisar seria y profesionalmente los resultados mediante auditorías físicas sobre el material electoral el cual posteriormente resultó destruido en un supuesto incendio accidental.
    3.- Incoherencia en las versiones oficiales sobre la causa y fecha de muerte de Hugo Rafael Chávez, así como sobre la nacionalidad de Nicolás Maduro.
    4.- Permanente irrespeto, burla y descalificación a la oposición y a sus representantes.
    5.- Armar a colectivos y a grupos para-militares para amedrentar a la oposición, aún y cuando no lo reconozcan.
    6.- Injustificable presencia de funcionarios y milicianos cubanos en franca violación de nuestra soberanía.
    7.- Medidas políticas y económicas dictadas con la intención de destruir el aparato productivo del país, en detrimento del futuro de los jóvenes y hacerlos dependientes de un todo poderoso estado ahora socialista y más tarde comunista.
    8.- Secuestro e integración de los poderes e instituciones públicas al partido oficial (PSUV).
    9.- Hampa y criminalidad desbordada; Total impunidad; Sector salud por el piso; Carencia de productos y alimentos de la cesta básica y cuando los hay interminables filas para adquirirlos; Corrupción impune, etc.

    LA LUCHA DEBE CONTINUAR HASTA LOGRAR UN ESTADO DE INGOBERNABILIDAD NACIONAL QUE OBLIGUE AL RÉGIMEN A NEGOCIAR UNA SALIDA DEMOCRÁTICA.

    VIVA VENEZUELA !!!

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