¿Condenará la izquierda europea la violación de los derechos humanos en Venezuela?

El autoritarismo del régimen de Chávez solía pasarse por alto, pero bajo el tutelaje del gobierno de Maduro se han producido casos de tortura y asesinatos

Reynaldo Trombetta

theguardian.com, 06-03-2014 16.04 GMT

Geraldine Moreno de 23 años, recibió dos impactos de perdigones de la Guardia Nacional de Venezuela. La estudiante, que había quedado cegada y desfigurada, murió tres días después. Se trata de una de cuatro personas muertas a manos de las fuerzas del orden de Venezuela en el último mes. Otros tres manifestantes fueron asesinados por los “colectivos”–grupos de civiles armados claramente respaldados por el gobierno– y un joven de 17 años fue atropellado por un empleado del gobierno durante una protesta.

Según la ONG Foro Penal Venezolano, más de 120 manifestantes han recibido disparos. Cientos de personas han sido agredidas físicamente. Una de ellas, una costurera parcialmente discapacitada, Marvinia Jiménez de 35 años, fue golpeada con un casco por una funcionaria de la Guardia Nacional después de haber utilizado su teléfono para filmar a unos guardias nacionales que lanzaban piedras a los manifestantes. A pesar de que la golpiza que le propinaron quedó grabada y circuló en Internet, Marivinia ha sido acusada de agredir a la funcionaria que la atacó.

Más de 1.000 manifestantes han sido detenidos, la mayoría de los cuales han sido acusados de crímenes que podrían acarrear penas de hasta 15 años. Por otra parte, 33 manifestantes han denunciado haber sido torturados bajo custodia. Juan Carrasco, de 21 años, denunció haber sido víctima de un asalto sexual por parte de miembros de la Guardia Nacional. Varios manifestantes, e incluso algunos periodistas, denuncian haber recibido amenazas de violación.

“El gobierno de Venezuela ha incurrido en un abuso sistemático de los derechos humanos”, comenta Esperanza Hermida, directora de Provea, una organización no gubernamental que difícilmente podría considerarse una aliada de la oposición venezolana: en 2002, durante el golpe de Estado contra Hugo Chávez, los partidarios del presidente acudieron a Provea para que intercediera ante la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (IACHR) y brindara protección a Chávez.

“Los funcionarios del gobierno han abierto fuego contra los manifestantes,” continúa Hermida. “Se alienta a grupos de civiles armados para que ataquen a los manifestantes. El gobierno ha negado a los ciudadanos su derecho a protestar y han ignorado sus legítimas exigencias en materia social. Los detenidos han sido golpeados y torturados, además de haber sido retenidos sin atender el debido proceso y en condiciones que suponen una violación de sus derechos. Al mismo tiempo, el gobierno ha ejercido presión y censura contra los medios de comunicación”.

Espacio Público, una organización en favor de la libertad de expresión en Venezuela, informó que entre el 12 y 28 de febrero se produjeron 119 ataques contra periodistas. En una carta enviada al presidente Nicolás Maduro, la organización Reporteros sin Fronteras lo acusó de optar por la censura como mecanismo de “reacción ante la magnitud de las protestas”. La Sociedad Interamericana de Prensa condenó al gobierno por impedir la compra de papel a los medios impresos privados. Aunado a esto, el relator especial a favor del derecho a la libertad de expresión de las Naciones Unidas,  Frank La Rue, tuvo que recordarle al gobierno que el hecho de informar acerca de las protestas no constituye un acto de incitación al odio.

Los relatores especiales de las Naciones Unidas tienen prohibida la entrada a Venezuela para informar en el terreno; así como la IACHR, que tampoco ha tenido acceso. No habrá justicia en lo relativo a las recientes violaciones de los derechos humanos hasta que esto ocurra, sostiene Liliana Ortega, directora de Cofavic, una organización que defiende los derechos humanos en Venezuela desde 1989.

“El gobierno venezolano no ha tenido la voluntad o la capacidad para garantizar justicia,” dice Ortega. “Solo el 3% de las violaciones de los derechos humanos se traduce en una imputación, y de ese porcentaje solo un 4% resulta en una condena. El gobierno ha aprobado leyes que impiden a las organizaciones de los derechos humanos prestar asistencia a los ciudadanos. Los recientes hechos de violencia deben ser investigados por terceros. El gobierno debe solicitar la ayuda de la Naciones Unidas”.

Esto parece poco probable. Aunque a los gobiernos de Chávez y Maduro no les ha temblado el pulso a la hora de interferir en los asuntos de otros países, cínicamente brindando su respaldo a políticos de izquierda y a grupos armados como las Farc a lo largo y ancho de América Latina, por otro lado reaccionan con extrema sensibilidad a cualquier declaración procedente del extranjero que pudiera interpretarse como una crítica.

Seducida por las políticas sociales populistas de Chávez, durante años la izquierda europea guardó silencio ante el autoritarismo y la corrupción de la revolución chavista. Ahora que el gobierno de Maduro ha comenzado a dejar atrás la astutamente racionalizada estrategia de mano dura de su antecesor, dando paso a prácticas abiertas de tortura y asesinato, los que militan en la izquierda deberían olvidar la ideología, dejar de culpar a la oposición y a Estados Unidos por todo lo que acontece en Venezuela y alzar sus voces para exigir el respeto de los derechos humanos.

Fuente Original: Trombetta, Reynaldo.” Will Europe’s left condemn human rights violations in Venezuela? “. The Guardian. 6 de marzo de 2014. 7 de marzo de 2014. http://www.theguardian.com/commentisfree/2014/mar/06/europe-left-condemn-human-rights-violations-venezuela-chavez-maduro

Traducido por #infoVnzla

@infoVnzl

One thought on “¿Condenará la izquierda europea la violación de los derechos humanos en Venezuela?”

  1. A LA IZQUIERDA INTERNACIONAL.

    Porque si pregonan que defienden los derechos de los más desposeídos, de los más humildes. Porque si pretenden luchar contra la pobreza, la injusticia y la miseria humana. Porque si se supone intentan liderar un mundo justo, la superación del hombre, el hombre nuevo de un mundo mejor.

    Porque entonces no se pronuncian y deslindan de regímenes que falsamente han levantado esa bandera pero que en la realidad no quieren el progreso de sus pueblos y que con ese vil pretexto pretenden permanecer indefinidamente en el poder. Porque si ven que no hay un progreso verdadero, que esos pueblos no avanzan, no progresan. Porque no denuncian. Porque no protestan y alzan su voz separándose de ellos, desenmascarando la hipocresía.
    No se dan cuenta que su silencio desacredita el movimiento, les hace daño, les hace cómplices…

    Germán Tortosa.
    Caracas, 05 de marzo de 2014.

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